¿NO SABES COMO ESTUDIAR?
YO TE AYUDO.
En estas semanas es cuando mas exámenes tenemos, y en lo personal me cuesta un poco estudiar ,así que, aquí les dejo unos métodos para poder estudiar mejor.
¿De qué te servirán las técnicas de estudio? Te facilitarán los
aprendizajes académicos y te ayudarán a obtener mejores resultados en
los exámenes, sobre todo cuando empieces la secundaria.
He aquí seis pasos para estudiar mejor:
- Presta atención en clase.
- Toma buenos apuntes.
- Planifica con antelación los exámenes y trabajos escolares.
- Divide la materia en cachitos. (Si tienes mucho material que aprender, divídelo en bloques más asequibles.)
- Pide ayuda si te bloqueas o estancas.
- ¡Duerme bien por las noches!
1. Presta atención: los buenos hábitos de estudio empiezan en la clase
He aquí algo que probablemente te sorprenderá: ¿sabías que antes de
que te pongas a estudiar ya has empezado a hacerlo? ¿Cómo es posible?
Cuando prestas atención en clase y tomas buenos apuntes, estás empezando
el proceso de aprendizaje y estudio.
¿Te cuesta prestar atención en clase? ¿Te sientas cerca de una
persona que habla mucho o es muy ruidosa? ¿No ves bien la pizarra?
Asegúrate de sentarte en un buen sitio para poder prestar atención. Si
hay algo que te impide prestar atención o tomar buenos apuntes en clase,
coméntaselo al profesor o a tus padres.
2. Los buenos apuntes facilitan el estudio
¿No sabes tomar apuntes? Empieza anotando la información que explique
o escriba en la pizarra tu profesor durante la clase. Intenta hacer
buena letra para que después entiendas tus apuntes. También es una buena
idea tener los apuntes, exámenes, pruebas sorpresa y documentos de
trabajo ordenados por asignaturas.
3. Si planificas el estudio con antelación, luego te alegrarás de haberlo hecho
Esperar al jueves por la tarde para estudiar el examen del viernes te
obligará a hincar los codos durante toda la noche, ¡lo que no tiene
nada de divertido! Además difícilmente darás lo máximo de ti mismo si no
pegas ojo en toda la noche. Todos posponemos cosas de vez en cuando.
Una de las mejores formas de asegurarte de que eso no te pasa a ti es
planificando el tiempo de estudio con antelación.
Pide un calendario que sea guay (uno que te guste y que puedas tener
cerca de tu escritorio o lugar de estudio) y anota las fechas de entrega
de los trabajos escolares y de los exámenes. Luego planifica cuánto
tiempo dedicarás cada día a estudiar cuando salgas del colegio o
instituto y cuánto tiempo dedicaras a cada asignatura. ¿Las clases y
actividades extraescolares hacen que te resulte difícil encontrar tiempo
para estudiar? Pide a tu madre o padre que te ayuden a diseñar un
horario para organizarte el tiempo.
4. ¡Divídelo en cachitos!
Cuando tengas que estudiar mucho material, te ayudará dividirlo en
cachitos. Supongamos que tienes una prueba de ortografía sobre 20
palabras. En vez de pensar en todas las palabras a la vez, intenta
dividir el trabajo en bloques de cinco palabras y estúdiate uno o dos
bloques cada día.
No te preocupes si no te acuerdas de algo que has estudiado primero.
Ahí es donde entra en juego la práctica. Cuanto más días dediques a
repasar algo, más probabilidades habrá de que se te grabe en la memoria.
También hay algunos truquillos, como las reglas nemotécnicas, que
ayudan a recordar cosas. Por ejemplo, si tienes que memorizar una lista,
construye una frase o palabra con la primera letra de cada elemento de
la lista. Imaginate que te tienes que aprender los ocho planetas del sistema
solar ordenados en función de la distancia que los separa del sol. La
frase “
Marta
Vio a
Tu
Madre
Jalando
Sola
Una
Noche”
puede ayudarte a recordar “Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter,
Saturno, Urano y Neptuno”. Tu profesor también puede darte ideas.
Otra forma de dividir el material en bloques es estudiando
regularmente en vez de dejarlo todo para el último día. La tarde previa
al examen puedes dedicarla a repasar los apuntes o a releer los temas.
O, si estás estudiando matemáticas o ciencias, puedes hacer problemas
para practicar.
¿Cuánto tiempo seguido puedes estudiar cada tarde? Tu profesor puede
ayudarte a saberlo. La mayoría de los cerebros solo pueden concentrarse
atentamente en algo durante unos 45 minutos. O sea que, si ya llevas un
buen rato estudiando y notas que te empieza a costar mantener la
atención, prueba a hacer una pausa yendo a buscar un vaso de agua o
dándote una vuelta por tu casa ¡Pero no caigas en la tentación de poner
la tele y/o dejar de estudiar!
5. Si estás estancado, pide ayuda
No se puede estudiar bien cuando uno no entiende la materia.
Asegúrate de pedir ayuda a tu profesor si hay algo que no acabas de
entender. Puedes intentar salir del bache releyendo tus apuntes. ¿Te
aclaran algo? En caso negativo, pídele al profesor que te lo vuelva a
explicar o que reviséis juntos tus apuntes. Si te estancas mientras
estudias en casa, tal vez tu madre o tu padre puedan echarte una mano.
6. ¡Duerme a pierna suelta!
El examen es mañana. Tú has seguido tu plan de estudio y has aplicado
las técnicas que te hemos explicado pero, de repente, tienes la
sensación de que no te acuerdas de nada, ¡ni siquiera de cuánto son 2+2!
¡No te dejes dominar por los nervios! Tu cerebro necesita tiempo para
asimilar toda la información que ha incorporado. Intenta dormir bien por
la noche y mañana te sorprenderá lo bien que te sabes la materia.
OTROS MÉTODOS
- Prelectura
- Lectura comprensiva
- Notas marginales
- Subrayado
- Esquema
- Resumen
- Memorizar
1.
Prelectura: consiste
en realizar una lectura rápida y de familiarización con tus apuntes o
material base de estudio. En esta primera lectura deberás subrayar o
buscar en un diccionario las palabras que no entiendas o conozcas.
2.
Lectura comprensiva: debes
poner todos tus sentidos y concentración en esta lectura, porque si la
haces bien no tendrás que leer y releer, una y otra vez, lo mismo.
Entiende lo que lees y relaciónalo con lo anteriormente aprendido.
3.
Notas marginales: no
hay que apiadarse de ellas pese a su nombre, todo lo contrario. Al
hacer esa lectura comprensiva podemos escribir las cosas o ideas
globales más significativas en los márgenes.
4.
Subrayado: para
esta tarea es importante tener 2 colores: uno para las ideas
principales y otro para las secundarias. Por supuesto, nada de subrayar
todo, sino sólo las ideas principales y secundarias y las palabras que
sean específicas de esa materia.
5.
Esquema:
una vez realizados los pasos anteriores, realizamos una estructura de
nuestro tema, de tal modo, que con un sólo vistazo, podamos ver el tema
completo.
6.
Resumen:
si nuestro esquema es bueno y tenemos retención fotográfica, podemos
obviar este apartado. De otro modo, consiste en redactar según el
esquema el contenido de cada parte.
7.
Memorizar: fijar los conocimientos asimilados en las fases anteriores.
Además
de este sencillo y básico método de estudio, pero que no todo el mundo
estudiantil sigue, te facilitamos otras técnicas de estudio, de
memorización y consejos y trucos que pueden resultarte útiles a la hora
de estudiar.
El
método Robinson es una
de las técnicas de estudio de las universidades norteamericanas más
tradicionales y cuya finalidad es la de asimilar los contenidos con la
mayor claridad y rapidez posible. EPL2R son las siglas de este método
de estudio y recoge las 5 fases de este proceso metodológico:
- Explorar
- Preguntar
- Leer
- Recitar
- Repasar
1.
Explorar
(survey): en esta primera fase, Robinson recomienda una lectura rápida
en la que nos fijemos en los índices, sumarios y el prólogo, lo cual
puede ayudarnos.
2.
Preguntar
(question): en una segunda lectura más detenida, pero también más
activa, con una actitud crítica, se nos plantearán dudas. Estas
cuestiones podrán ser resueltas bien por el profesor, bien por nuestros
propios compañeros. De lo que se trata es de que no halla dudas en
nuestra cabeza en cuanto al tema que estudiamos.
3.
Leer (read): deberíamos subrayar lo más importante, hacer esquemas y tener una visión bastante clara de lo que estamos estudiando.
4.
Recitar (recite): nos contamos en voz alta y como si estuviéramos explicándolo a otra persona lo estudiado.
5.
Repasar
(review): esta parte es fundamental, no sólo en vistas a los últimos
minutos antes del examen, sino después de cada tema, para que todos los
conocimientos queden fijados.
Sin embargo, no debemos
olvidar que es más importante captar y comprender lo estudiado, más que
leer y repetir sin más y de forma mecánica. Así, para memorizar algo,
lo más recomendable es entenderlo primero.
En algunas
ocasiones, esto no basta, tenemos tal cantidad de cansancio mental
acumulado, de datos que memorizar y tan poco tiempo, que memorizar algo
se nos hace casi
misión imposible. No desfallezcamos, porque el éxito final llegará en breve.
¡¡¡ TE DESEO LO MEJOR!!!